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  • El blockchain o cadena de bloques y por qué es una revolución

    5 octubre, 2018

    Para realizar las transacciones, siempre se han necesitado intermediarios que verifiquen las identidades y las cuantías. El blockchain o cadena de bloques es, en esencia, una base de datos que funciona como un libro de contabilidad en el que todos participan de igual forma y tienen una copia.

    La forma en la que funciona el blockchain permite que todos los participantes sean conscientes de los movimientos y cambios realizados en el documento. Así, se convierte en uno de los métodos más seguros que existen para crear, modificar, compartir y almacenar información. Es un método que bien podría aplicarse a otras acciones en otros ámbitos en los que participan varios usuarios y debe haber transparencia. Pero, como todo lo que se pone al servicio de la automatización, puede surgir spam en blockchain.

    Hay dos tipos de transacciones: públicas y privadas.

     Públicas: o etherum, son las que trabajan bitcoin. Son de libre acceso.

     Privadas: a ellas solo tienen acceso los propietarios.

     

    PARTES DEL PROCESO

    – Nodo: es cada participante dentro del blockchain conectado a una red descentralizada

    – Token: es una representación de la información encriptada que aloja la red, cualquier tipo de activo, bien o servicio

    Fuente: Libro “Bitcoin and Cryptocurrency Technologies” de la Universidad de Princeton

     

    HISTORIA DEL BLOCKCHAIN

    En sus inicios surgió en 2009 junto con el bitcoin para poder trabajar con ellos al ser la primera criptodivisa no emitida por un banco. Servía como registro de las transacciones digitales basado en una gran base de datos donde se realizan las operaciones financieras mediante divisa electrónica. Pero pronto empezó a salirse fuera de la espera del bitcoin y a desarrollarse nuevas fórmulas para impulsar la cadena de bloques.

     

    FUTURO DEL BLOCKCHAIN

    El potencial que tiene esta tecnología no es solamente con la economía, se podrá aplicar a otros ámbitos como el político, el jurídico, el administrativo facilitando de esta forma la relación entre los ciudadanos y la administración pública. El ciudadano tendrá herramientas más potentes para definir cómo quiere que sean las relaciones con las entidades.

     

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