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  • Del Branded Content al Debrading

    3 julio, 2017

    A día de hoy, todos conocemos lo que es el Branded Content. En esencia, consiste en generar contenidos que se identificaran directamente con la marca, con ello los consumidores asociaban atributos y valores a la misma. Pero cada vez los jóvenes están menos predispuestos a consumir publicidad y el resto del público siente cada vez mayor desencanto con el modelo actual, y la bloquean, así que las marcas buscan nuevas formas de conectar con el público y el branded content es una parte esencial de la estrategia de marketing de contenidos de las empresas.

    Sin embargo, recientemente ha surgido una nueva tendencia de marketing, que resulta ser todo lo contrario, conocida como debranding. Consiste en retirar a la marca de los productos o servicios y situar al consumidor en el centro, es decir, ya no es la marca la que cuenta la historia, sino el público.

    Esta estrategia solo la pueden poner en marcha aquellas marcas que tienen un producto muy potente, de calidad y muy conocido, con una identidad visual muy consolidada para evitar restarle notoriedad.

     

    Diferencias entre Branded Content y Debranding

    Hay que tener en cuenta que hay ciertas diferencias. El Branded Content sitúa a la marca en el epicentro, ella es quien cuenta la historia, mientras que el centro y la voz del debranding son los consumidores. Con una estrategia de Branded Content, se crea contenido propio, un contenido que apela a emociones, experiencias o recuerdos a través, por ejemplo, del storytelling con el fin de establecer un vínculo directo con cada uno de los consumidores. El debranding deja que sean los consumidores quienes guíen y comuniquen lo que sienten sobre la marca. Y su objetivo no es otro que hacerlos sentir satisfechos de ser parte de ella aprovechando una de las mayores herramientas de participación de todos los tiempos: las redes sociales. Son muchas cosas, recapitulemos:

    A continuación, puedes ver cómo han puesto en marcha el debranding las siguientes grandes marcas internacionales:

     

    1. Coca-Cola

    Un ejemplo claro de debranding fue la estrategia de Coca-Cola en 2013. Sustituyó su logotipo de los envases por los nombres de los consumidores. De esta forma, los consumidores plasmaban sus experiencias en las redes sociales y se sentían los propios protagonistas de su historia. El objetivo era extender el concepto de compartir, reforzar conexiones… Consigió posicionarlos en el centro de la estrategia, y que fueran ellos los que guiaran la campaña. Sin embargo, no perdió la identidad por el uso de los colores corporativos y su característico guión. Ésta fue una campaña muy viral y trascendental para Coca-Cola.

     

    2. Nike

    Aunque diferente, es un proceso de debranding de igual forma. Consiste en ir eliminando elementos del logotipo para hacerlo cada vez más simple y básico, reconocible por lo mínimo.

    Es una tendencia que está en alza y casi todas las marcas acaban por simplificar sus logotipos, un ejemplo sería Mastercard o Shell:

     

    3. Starbucks

    En 2011, Starbucks también eliminó su nombre del logotipo y dejó solo la imagen de la sirena. Dejó, además, espacio para poder personalizar y escribir el nombre del cliente de cada pedido en los vasos. De esta forma cada cliente se vuelve el centro y el protagonista, no la marca.

    4. Nutella

    Hizo exactamente lo mismo que Coca-Cola. Con la diferencia de que cada uno podía envíar a Nutella el nombre que quería poner en su bote. Además de los nombres también cabía la posibilidad de elegir entre 5 etiquetas para hacer dedicatorias: amor, estrella, nosotros, mamá y papá. Para conseguir la pegatina había que entrar en la web de Nutella y pulsar en “Crear etiqueta”.

    Y ha hecho lo mismo con otras campañas más recientes como la de Mr Wonderful o con pedazos de canciones de Alejandro Sanz:

    Por otro lado, algo muy común que hacen otras muchas marcas como Apple son pequeñas acciones de debranding. Sin que nos demos cuenta, se abstienen de decir su nombre corporativo al final del spot publicitario.

    Algunos vaticinan que el debranding será el futuro de las marcas. Y es que la tendencia apunta que no queda tanto tiempo para que consumamos menos cantidad de productos o servicios, pero de mayor calidad. Así que las marcas buscan nuevas formas de ser atractivas y actuan en consecuencia, dejando de lado el branding. Porque si una marca se muestra de forma obvia, tal como es, no tiene tanto recorrido como cuando son sus públicos los que hablan de ella.

    Así, dejar a un lado las marcas y centrarse en la calidad del producto y la experiencia del cliente se están convirtiendo en las premisas de las empresas. Un ejemplo de ello es la incipiente llegada de las tiendas a granel, que ya están expandidas por toda Europa.

     

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