• English
    • Español
  • Co-branding, la alianza que mejora (o no) la imagen de tu marca

    19 febrero, 2017

    En el mundo del marketing, una de las prácticas más exitosas de los últimos tiempos es el co-branding, es decir, la asociación de dos marcas diferentes con el fin de potenciar el valor y la rentabilidad de las mismas. Cada una de ellas aporta sus mejores características y los productos se convierten así en un emblema de lo mejor de ambas.

    Esta estrategia fue fundamental en época de crisis, cuando las marcas se vieron afectadas por el descenso del consumo y, por tanto, de ingresos. Pero lo cierto es que el co-branding no es nada nuevo. Uno de los primeros ejemplos tuvo lugar durante los años 50 con la colaboración entre Renault y la firma de joyería Van Cleef and Arperls. Los primeros pusieron el coche, los segundos un diseño especial para el volante (que iba lleno de joyas) y juntos presentaron un coche único y especial.

    En los años 90 este tipo de uniones volvieron a popularizarse, una fama que mantienen en la actualidad ya que a las marcas les resulta complicado destacar en un mundo en el que todo existe por duplicado.

     

    VENTAJAS DEL CO-BRANDING

    Las ventajas principales que supone la unión de dos marcas son:

     Efecto en el reconocimiento de la marca

    Las acciones de co-branding suelen tener un efecto en el reconocimiento de las marcas, o al menos en el de una de las marcas concretas y en alguna de las áreas en las que quieren jugar. Así, por ejemplo, las alianzas de algunas marcas deportivas con otras de nuevas tecnologías refuerzan la posición de las primeras como elementos de última generación.

     Impacto directo en las ventas

    El co-branding fusiona el tirón de dos marcas diferentes y eso suele tener un impacto directo en las ventas. Esto ocurre, por poner otro ejemplo, con las versiones limitadas de ciertos productos.

     

    TIPOS DE CO-BRANDING

    Actualmente, podemos diferenciar entre tres tipos de co-branding:

    Co-branding de competencias complementarias

    Ocurre cuando dos marcas diferentes se unen para promocionar un producto en el que ambas son complementarias y pueden ofrecer un buen servicio al usuario. Un ejemplo de este tipo de marketing es el que lanzaron Nike y Apple, que explicamos más adelante.

    Co-branding de conocimiento

    En este caso, una marca comparte información sobre sus clientes con una compañía que ofrece productos totalmente diferentes con el fin de llegar a un nuevo segmento de mercado. Un ejemplo son las alianzas entre tarjetas de crédito y aerolíneas, en las que la información compartida por los dos y el acceso a beneficios exclusivos atrae a nuevos usuarios para ambas organizaciones.

    Co-branding de ingredientes

    Se produce cuando dos marcas se unen para crear un producto que genera mayor valor entre los consumidores e impacta a los consumidores más que si continúan ofreciendo cada uno su producto por separado. Normalmente, suelen ser productos alimenticios los que se fusionan lanzando un nuevo producto al mercado.

     

    EJEMPLOS DE CAMPAÑAS DE CO-BRANDING

    Nike y Apple

    La idea surgió por parte de Nike: soñaron con un producto y contactaron con el gigante de la manzana para desarrollar la parte tecnológica de ese producto. Así, en 2006 crearon Nike+, un sensor para zapatillas de su marca que se conectaba con los iPod. Desde entonces las dos marcas han seguido trabajando juntas. Tanto es así que pasado mañana, 27 de abril, se pone a la venta una edición limitada del Apple Watch 2 conocida como NikeLab.

    Seat y Spotify

    En 2011 Seat se alió con el proveedor de música digital Spotify y el fabricante de telefonía Samsung. Del trío salió un Ibiza equipado con un smartphone Samsung Galaxy Mini de serie y conexión premium a Spotify. De este modo, el usuario podía descargar su música favorita y guardarla en el teléfono, y después disfrutar de ella conectando el móvil al equipo de música del coche.

    KitKat y Telepizza

    La unión de estas compañías ha sido una de las más recientes y también una de las que más revuelo ha levantado. En febrero de este año, la marca de chocolatinas le lanzaba un reto a través de Twitter a Telepizza: hacer una pizza juntos.

    Telepizza aceptó la propuesta; sin embargo, los resultados no fueron los esperados. Y es que El Economista publicó las primeras imágenes del estado en el que llegaba la llamada Telepizza Sweet tras hacer un pedido por su cuenta.

    A partir de ese momento, la crisis de marca se potenció: otros medios publicaron sendos artículos y los internautas lanzaron montajes y memes de todo tipo que acabaron por convertir a Telepizza y KitKat en Trendig Topic.

     

    CONSEJOS

    Estos ejemplos reflejan cómo un co-branding puede ayudar a elevar la imagen de marca y el posicionamiento de un producto, pero también puede destruir la percepción de la marca en la mente del consumidor. Por eso, antes de lanzarse a ciegas con esta estrategia, hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

     Elige una marca que complemente los valores de la tuya

    El socio en una campaña de co-branding es muy importante, ya que los valores que representa esa otra marca en cuestión se acabarán extrapolando a tu compañía.

    Define el rol de cada una

    El hecho de que no esté definido el rol de cada marca –cuál es la anfitriona y cuál la invitada- puede puede provocar que los consumidores no sepan qué producto están comprando. Para que no suceda esto, la marca anfitriona deberá tener una posición dominante en la etiqueta o packaging del producto.

    Marca bien las reglas

    Establece muy bien cómo y en qué condiciones se hará ese co-branding. No se puede empezar la campaña sin saber lo que cada uno podrá ganar y lo que tendrá que ceder, sin analizar costes, sin establecer cómo se medirá toda la campaña y sin dejar claro cuáles son las posibles salidas de la misma.

     

    Share This:

    Etiquetas: